SUR "En lugar de vivir la noche, ahora vivo el día", May'15

REGINA SOTORRÍO, DARYL FINCH
MÁLAGA
28 mayo 2015

«Necesito la música para mantenerme sano», dice el bajista de la banda británica, que este sábado ofrece en Málaga el único concierto en Andalucía

Hace ahora 20 años que «una banda punk que tocaba en clubes de mierda por todo Reino Unido» daba el salto a escenarios de medio mundo con una música que rompía con el 'britpop' dominante. Placebo llegó para quedarse. «Y todavía nos quedan muchos años», avisan. Mantienen la «esencia» de entonces, pero el tiempo no pasa en balde. Porque con 20 años crees que puedes con todo, pero con 40 años... «Tuvimos que hacer algunos cambios en el estilo de vida. Ahora soy más físico, emocional y espiritual de lo que he sido en mucho tiempo», admite Stefan Olsdal, bajista y uno de los fundadores de Placebo. Lejos de relajarse con la edad, ahora trabaja el doble. La prueba, el próximo sábado en Málaga. Olsdal tocará con Placebo en su única fecha en Andalucía y, además, mostrará su nuevo proyecto con el malagueño Miguel López Mora, el músico, artista y productor detrás de Digital 21.

-Han tenido que pasar 20 años para que vengan a Málaga. ¡Ya era hora!

-¡Sí! Supongo que las cosas buenas se hacen esperar. Voy con Placebo y también con Digital 21, que es de Málaga, así que será muy especial. Para él es un concierto de regreso a casa.

-¿Cómo fue esa alianza con Digital 21?

-Si pasas bastante tiempo en Madrid como músico al final conoces a todo el mundo en las discográficas, los locales... Y nos pareció que teníamos una mentalidad muy parecida en la forma en que nos acercábamos a la música y en nuestros gustos, así que era sólo una cuestión de tiempo que realmente hiciéramos un proyecto importante juntos.

-¿Es saludable para el grupo tener proyectos fuera de él?

-He estado haciendo música desde que tengo memoria, ¡la necesito para mantenerme sano! Obviamente Placebo es mi principal vocación, es el proyecto de más larga duración. Y no tengo intención de dejarlo. Brian (Molko) y yo sentimos que nos quedan muchos años por delante. Aparte de eso, me gusta hacer otros proyectos que creo que inspiran a Placebo. Y Placebo también inspira mis otros proyectos. Es como activar diferentes partes del músculo creativo.

-Así que no tiene ninguna intención de huir.

-No, lo que he hecho más bien es duplicar mi carga de trabajo. Haré este tipo de cosas por mi cuenta mientras sean agradables y fructíferas, y siempre y cuando sienta que me están dando algo nuevo y no tratando de repetir el pasado. Digital 21 es completamente diferente a Placebo y eso es lo interesante, cuando haces algo muy diferente a tu trabajo diario.

-Los 20 años no son los 40... ¿En qué nota el paso del tiempo Placebo? ¿Le ha pasado factura?

-La edad es un número que está en la cabeza a muchos niveles. A los 20 crees que eres lo más y que puedes con todo. Puedes hacer cualquier cosa con tu cuerpo y despertar sintiéndote genial al día siguiente. Pero con los años, para poder funcionar correctamente, poder concentrarnos y centrarnos, sobre todo en la gira, tuvimos que hacer algunos cambios en el estilo de vida. Yo diría que ahora soy más físico, emocional y espiritual de lo que he sido en mucho tiempo.

-¿Ha sentado entonces la cabeza?

-En realidad, no. Es más bien un reenfoque de mis energías. En lugar de vivir la noche, ahora estoy viviendo el día, la mañana, ¿sabes?

-¿Los conciertos son ahora muy diferentes a los de antes?

-Hay un cambio obvio, tenemos un nuevo batería. Steve Forrest nos dejó el año pasado para seguir sus propios proyectos y se ha incorporado Matt Lunn. La formación ha cambiado, pero tenemos una buena dinámica. La mayoría de nosotros hemos estado tocando juntos desde hace ocho años, nos entendemos. Tratamos de hacer el mayor espectáculo que podemos, pero el objetivo es que sea siempre una experiencia íntima, acercar la banda al público y viceversa. Para nosotros, el espectáculo es una especie de subproducto. La música es la clave para nosotros. Ya sabes, empezamos tocando en pequeños clubes de mierda por todo el Reino Unido como una banda punk. Y esa sigue siendo la esencia de Placebo.

-En el repertorio de esta gira aniversario no hay muchas concesiones a sus primeras canciones. ¿Se sienten desconectados de ellas?


-Pero es un error pensar que estamos haciendo la gira del vigésimo aniversario ahora. Esa será oficialmente el próximo año. En cualquier caso, hemos cambiado mucho como músicos y como artistas, y a veces las canciones de esa época no tienen la misma resonancia emocional. Seguimos queriendo poner nuestro corazón y nuestra alma en cada actuación. Si tocas canciones antiguas que han perdido su significado, corres el riesgo de convertirte en un mono de feria, en un karaoke. Así que tratamos de encontrar un 'setlist' que nos agrade tanto a nosotros como al público. Pero no se puede complacer a todos.

-El tema 'Too many friends' es una crítica abierta a las redes sociales. ¿Desconectan más que conectan?

-El personaje de la canción sin duda se siente de esa manera. Es una poderosa herramienta, pero creo que es una pena cuánto ha afectado a nuestra forma de comunicar. Es una adicción social. La gente mira sus teléfonos más de 150 veces al día y es difícil tener una conversación con alguien sin que compruebe si le ha llegado un mensaje. Yo tengo que decirme a mí mismo «no voy a mirar el teléfono durante una hora, me voy a sentar con esta persona e interactuar con ella». Hay una tendencia a ser absorbido por el mundo virtual.

-¿Qué le parece lo nuevo de David Bowie, con quien han mantenido una buena relación?

-No tengo más que respeto por él. Sigue siendo un músico muy importante, interesante, intrigante y creativo. Su incursión en el jazz de vanguardia muestra que él todavía está rompiendo fonteras y haciendo cosas inesperadas.

-¿Se ven dentro de 25 años con la energía de Bowie?

-¡Eso espero! La creatividad no es una elección. Uno no puede retirarse como músico ni como compositor. Es lo que haces, viene desde dentro y no se puede acabar con eso. Es posible frenar un poco, pero es algo que harás hasta el día en que te mueras.



Source: diariosur