CírculoMixup "Placebo: El amor, esa arma de destrucción masiva", Aug'13

5 AGOSTO, 2013
Alejandro González Castillo


Hace diez años, los fans que Placebo tenía en México eran tantos que amenazaban con hacer a un lado a Depeche Mode y The Cure para así ponerle la corona a un nuevo rey. Brian Molko, Steve Forrest y Stefan Olsdal saben bien lo que son capaces de generar por estas tierras y su disco más reciente, Loud Like Love, pretende mantener la mecha de la euforia encendida, como el propio Stefan nos explica en entrevista exclusiva.

¿Qué es más ruidoso que el amor, Stefan?

Tal vez el odio y la rabia, y quizá ambos sean más destructivos que el amor. Porque éste destruye también, absolutamente, así como genera sentimientos alentadores. Y todo esto se encuentra contenido en nuestro disco más reciente; la posibilidad de que el amor se transforme en obsesión y violencia, en pasión y celos. Es una palabra muy pequeña, pero la cantidad de sentimientos que genera es infinita.

Y tú, ¿qué es lo que más amas?

Es una buena pregunta. Me gusta estar con mis amigos. Y también cuando la nieve cae sobre mi cabeza.

Pasaron cuatro años antes de que Placebo pusiera a la venta un nuevo álbum, ¿fue complicado concretar el logro?

Sí. Cada vez que hacemos un álbum lo tomamos como un reto. Porque es importante hacer algo que no hayamos intentado antes, dejar una evidencia de nuestra capacidad para no repetirnos y esto cada vez se vuelve más complicado. Hemos hecho algunas variaciones a nuestro sonido, de modo que las emociones que provoca son distintas a las de discos previos. Esta vez hay instrumentos nuevos, como el iPad, una herramienta que genera texturas que antes no existían. Además, hay más pianos.

¿Qué tal fue trabajar con Adam Noble como productor?

Arrancamos considerando la posibilidad de hacer sólo un sencillo juntos y mira, ahora estamos con el álbum completo terminado. Adam es un tipo creativo y trabajar juntos significó un ejercicio de nobleza, de búsqueda de identidad. Nos parece que hicimos un disco honesto, y de alguna manera esto significa que se trata de composiciones que nos muestran vulnerables. No hacemos canciones pensando específicamente en que formarán parte de un disco, simplemente fluyen por parte de los tres y por eso resultan así de honestas. “Bosco”, por ejemplo; la letra de ese tema en especial habla de un corazón roto, pero al mismo tiempo me parece esperanzadora.

Si pudieras escapar de tu cuerpo por una noche para ir a un concierto de Placebo, ¿cómo sería la experiencia?

Nunca podré hacer algo así y eso me frustra un poco, ¿sabes? Porque Placebo abre los brazos y deja que el público entre ahí. Nunca ha sido un grupo que fundamente su espectáculo en pirotecnia, sólo hace canciones y las toca; eso es lo que de verdad le importa al grupo y a la audiencia. Si tuviera que equiparar la relación del público con Placebo tendría que recurrir a una analogía religiosa porque es así de apasionada; se trata de algo que nadie puede tocar, de una comunicación que no se explica a nivel intelectual.